jueves, 1 de agosto de 2013

ORAR, CLAMAR, PEDIR Y SUPLICAR ¿O DECRETAR, DECLARAR Y ORDENAR?

Todavía Dios sigue siendo Dios y el hombre sigue siendo una criatura y obra de sus manos. Mientras esa sea nuestra realidad, el hombre deberá postrarse en humildad ante el rey y reconocer su grandeza y de forma reverente presentar ante el rey cualquier petición. Dios se reserva el derecho de responder o abstenerse de responder. No es un Dios que obedece sino un Dios que responde. Dice: "Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye". (I Juan 5:14) Esta verdad presentada por Juan es muy diferente al mover religioso moderno donde instruyen erróneamente a la gente a crear un cuadro interior (visualizar) para luego "decretar" y "declarar" cosas para pretender obtenerlas. En lo que se refiere a los cristianos, presentamos ante el rey nuestro clamor y él decide si dar respuesta. Cuando aquello que pedimos no nos conviene, simplemente Dios no lo dará: Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. (Stg. 4:3) En cambio, el cuadro religioso moderno procura poner al hombre como el que todo lo puede por medio de la "palabra hablada". Visualice, cree y obtenga al confesar lo que desea, dicen muchos. El ejemplo bíblico dado por Dios es el clamor, el ruego y la súplica en fe. Esperando la respuesta de un Dios de amor que da todo a su tiempo. * He visto que muchos en diversas iglesias tienden a mezclar las oraciones con toda clase de órdenes sobre las cosas y como si la fe tratara de ordenarle con nuestra boca a las cosas para que cambien. Jesucristo dijo que nuestra fe es hacia Dios: Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. (Marcos 11:22) Los ejemplos que tenemos en la Biblia de la respuesta de Dios surgen cuando reconocemos la grandeza de Cristo y la insuficiencia nuestra. Jesucristo se encontró a dos ciegos en el camino los cuales clamaban por misericordia: “Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: !!Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros! Y la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo: !!Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros! Y deteniéndose Jesús, los llamó, y les dijo: ¿Qué queréis que os haga? Ellos le dijeron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos. Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le siguieron”. –Mateo 20:30-34 Jesús los condujo a pedir y luego hizo el milagro. Se nos dice: Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. (Lucas 11:9) Nuestra posición frente a Dios nunca será de menosprecio ni tampoco igualando el hombre a Dios, sino que el hombre como criatura tiene que tener reverencia reconociendo la grandeza de Dios y lo limitado del hombre. Cuando el hombre reconoce la grandeza de Dios y lo limitado del ser humano, es el momento que Dios interviene a favor del hombre con sanidades y milagros. En los Salmos se nos dice que al mirar a Dios hay que tener reverencia ante la grandeza de Dios: A ti alcé mis ojos, a ti que habitas en los cielos. He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, y como los ojos de la sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios, hasta que tenga misericordia de nosotros. –Salmo 123:1-2 No sé en que momento muchos cristianos encontraron la licencia para en vez de rogar, clamar (orar), pedir y suplicar, ahora los vemos decretando y declarando. No encuentro un solo texto en la Biblia que sustituya el clamor por el decreto. Ya que son dos cosas diferentes. En el clamor el hombre es completamente dependiente de Dios. Pero en el decreto, el hombre se pone en el lugar de Dios como si fuera el hombre el que obtuviera algo por medio de la palabra hablada. Creo que Jesucristo es nuestro sanador, nuestro salvador, nuestro sustento, nuestro todo, pero nuestra posición hacia Dios no puede ser a manera de orden sino de ruego. Ni tampoco puede ser una mezcla de órdenes y ruegos, sino simplemente ruegos. ¿Será que nos hemos engreído en gran manera? !!Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado. (Santiago 4:13-17) Creo que la posición que nos corresponde para agradar a Dios es la misma que tuvo la mujer pecadora que se postró a los pies de Cristo: Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa. Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro. Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado. Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz. (Lucas 7:36-50) ¿Rogar o decretar? !!Sea así, oh Jehová, si no te he rogado por su bien, si no he suplicado ante ti en favor del enemigo en tiempo de aflicción y en época de angustia! (Jeremías . 15:11) pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. (Lucas 22:32) respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. (II Cor. 12:8) Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, Porque a ti oraré. (Salmo 5:2) En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos. (Salmo 18:6) Llegue mi oración a tu presencia; Inclina tu oído a mi clamor. (Salmo 88:2) tú oirás desde los cielos su oración y su ruego, y ampararás su causa. (II Cr. 6:35) Ahora, pues, oh Dios mío, te ruego que estén abiertos tus ojos y atentos tus oídos a la oración en este lugar. (II Cro. 6:40) Oh Jehová, sálvanos ahora, te ruego; Te ruego, oh Jehová, que nos hagas prosperar ahora. (Salmo 118:25) Creo que cuando el hombre sustituye el clamor, el ruego, la súplica, la oración verdadera por las órdenes y los decretos, en realidad lo que están es pecando de soberbia. Es Dios quien decreta, declara y ordena cuando el siervo de Dios se humilla y le pide con fe ¿Será que el diccionario tiene más reverencia delante de Dios que muchos cristianos? Veamos: La definición de “decreto”: decreto 1. Decisión tomada por la autoridad competente en materia de su incumbencia, y que se hace pública en las formas prescritas. 2. decreto ley Disposición promulgada por el poder ejecutivo sin ser sometida al órgano legislativo competente. 3. real decreto Decreto aprobado en el consejo de ministros y sancionado por el rey. _______________________________ La definición de “clamor”, “rogar” “suplicar” : clamor 1. Grito fuerte. 2. Griterío confuso de una multitud: rogar 1. Solicitar algo formalmente 2. Pedir algo con súplicas o con mucha humildad: súplica 1. Ruego o petición humilde y sumisa. 2. Documento con que se suplica o ruega alguna cosa. 3. Cláusula final de un escrito dirigido a la autoridad administrativa o judicial en solicitud de una resolución. 1. Rogar,pedir algo con humildad y sumisión: 2. Recurrir ante el tribunal superior contra un auto o sentencia de vista dictado por él mismo. Diccionario de la lengua española 2005 Espasa-Calpe http://www.wordreference.com/definicion/ Creo que aquellos que suplican, ruegan y oran es porque reconocen que Dios es mayor que ellos. En cambio, los que decretan, es porque se consideran igual o mayor que Dios… ¿Qué de los milagreros? En estos tiempos se ven toda clase de cosas. Dios nos llamará a cuentas por la obediencia a la Palabra y no por los milagros que puedan suceder, incluso utilizando el nombre de Jesús. En la Biblia hay una advertencia muy clara, ni los milagros, ni las señales pueden ir por encima de la voluntad de Dios. “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” (Mateo 7:21-23) ____________________ Vea también el tema: ¿Es correcto usar la palabra yo decreto, yo declaro en las oraciones y mas? la escucho mucho a los predicadores Fuente: lecturabiblica (punto) com Es algo muy común en éstos días escuchar "yo declaro", "yo decreto", así como el "yo cancelo" ó "yo no lo recibo". Hablando del "yo decreto" y el "yo declaro" hay que hacer una diferencia. Vamos al final de éste análisis a ver también un pequeño desvío en la interpretación de Romanos 4:17 -------------------------------------- DECLARAR ---------------------------------- Vamos primero diciendo de una vez que "declarar" es (según el Diccionario de la Lengua) "exponer", "dar a conocer" o "explicar". Y dirá Usted.... ¿es bíblico entonces?, la respuesta es "sí", PERO espérate tantito. Un ejemplo de ésto es: "Y sin parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulos en particular (Jesús) les declaraba (tómese como: les exponía, les daba a conocer, les explicaba) todo." Marcos 4:34 Ahora bien, cuando dice "todo" se refería a los secretos del reino de los cielos y no se refería a deseos personales o pensamientos de un grupo en particular, veamos un ejemplo de ésto con Pablo: "Y habiéndole señalado un día, vinieron a él (esto es, a Pablo) muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas." Hechos 28:23 NOTE aquí que, cuando Pablo declaraba, no declaraba deseos personales ni sus propios pensamientos, sino que "declaraba", "exponía", "daba a conocer", "explicaba" el reino de Dios". Veamos en la Palabra, cómo debe hacerse ésto, (si el ejemplo de arriba no fue claro): "Mas vosotros sois (ustedes son) linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis (declaren) las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable." 1 Pedro 2:9 Note que Pedro acá nos dice claramente que si debemos declarar, o sea, que si abrimos la boca, sea para hablar de Jesús y de las virtudes de él. ¿entonces es pecado declarar? Vamos a poner un ejemplo, Usted puede declarar lo siguiente: YO DECLARO QUE "Jesús murió en la Cruz y padeció ofreciéndose como sacrificio vivo para salvarnos de la muerte y del pecado." (esto no es pecado, pues habla de Jesús y de sus virtudes) YO DECLARO QUE: "Dios me libra de mis problemas financieros y me hace próspero" (es pecado, porque a ésto no le ha llamado Dios, ni a proclamar algo de lo que Dios no le ha dado testimonio alguno) La mayoría de las cosas que se piden hoy en día en la oración de las Iglesias corresponden a deseos mezquinos de bienestar personal. Así que si va a declarar algo, declare las verdades del evangelio y testifique de las cosas que Dios ha hecho. -------------------------------------- DECRETAR ---------------------------------- Respecto de esta palabrita hay mucho que decir. Se ha colado en las Iglesias, sin embargo ésto no se encuentra por ningún lado en la Biblia, más bien, su uso es muy frecuente en las áreas del ocultismo, satanismo, wicca (brujería) y espiritismo, también es usada con mucha frecuencia en la "metafísica" y tristemente se le llaman: "decretos". Vea este otro tema en: ¿Es correcto usar la palabra yo decreto, yo declaro en las oraciones y mas? la escucho mucho a los predicadores

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